El arte, ¿solo le habla al arte?
Marcel del Castillo
Contenido de la edición 14.09.2026
Cuando voy a exposiciones, a inauguraciones, a encuentros y discusiones, solo me consigo con gente del arte. Pareciera que el arte le habla únicamente a esa burbuja que ya lo entiende.
Pero, ¿cuántas de las conversaciones más lúcidas sobre lo cultural, lo político y lo social ocurren fuera de las paredes de una galería, de un museo, de una facultad de arte?
Este capítulo es un antes y un después. Grabado desde La Clínica, en Oaxaca, cuento la genealogía de una decisión: cómo pasé de pensar la fotografía a pensar la imagen, y por qué hoy Pensar la imagen amplía su campo de acción más allá del arte -hacia fundaciones, asociaciones civiles, corporativos, procesos políticos, legales y territoriales.
En el camino hablo de algo incómodo: cómo el arte contemporáneo se volvió, irónicamente, dogmático. Estandarizado por sus propias becas, concursos y convocatorias. Una estructura que premia al ocurrente genial antes que al proyecto profundo, y que termina produciendo encuentros de yo con yo.
La apuesta es otra: entender el arte no como la producción de objetos -como diría Luis Camnitzer- sino como la generación de un conocimiento, de una manera de pensar, de mirar y de habitar el mundo. Y meter ese pensamiento donde hoy se toman las decisiones que nos afectan a todos.
Porque el arte por sí solo no genera cambios. Pero el pensamiento que se produce a partir del arte, sí.
Gracias a La Clínica, Oaxaca, por recibirnos.

MARCEL DEL CASTILLO
Artista, curador, docente y gestor. Vive y trabaja en Monterrey (México). Estudió comunicación social en la Universidad Central de Venezuela. En la actualidad sus estudios se orientan hacia la etnografía para la investigación y producción artística, así como la reflexión profunda sobre la imagen.
Imagen de portada: CONTRATAPA/Daniel Feldman