Pedro Urdemales: leyenda, historia y literatura

Contenido de la edición 23.06.2026

 

¿Cuántos nombres tiene Pedro Urdemales? Un documento aragonés de fines del siglo XII nos habla de un paraje llamado campum de Pedro Urdemalas. Es el primer encuentro con la historia de un personaje que todavía no es leyenda ni literatura, pero cuyo nombre originario será muchos nombres: "Et habet affrontationes istum iam dictum campum ex una parte campum de la Cavalleria, de alia parte campum de don Galician de Tarba, de tercia parte brazal unde se rigat, de quarta parte campum de la Cavalleria et campum de Petro Urde malas". El texto nos dice que el campo está dividido en cuatro partes. En la cuarta parte, que nosotros señalamos con cursiva, se encuentra el Campo de la Caballería y el de Pedro Urde Malas. El texto corresponde a Antonio Ubieto Arteta, "Un Pedro Urdemalas del siglo XII" (Archivo de Filología Aragonesa, V, Zaragoza, Institución «Fernando el Católico», 1953, págs. 170-171). El autor advierte en la presentación del texto en latín, que sus "precedentes son totalmente desconocidos: de ahí el interés que pueda tener una noticia sobre la existencia real de un Pedro Urdemalas en la Zaragoza del siglo XII". Advierte, además: "es difícil leer el número de equis que presenta la fecha, pero es, sin género de dudas, del año 1175 o del 1185". Por último, declara: "Damos la versión de este documento, utilizando el fotograma número 8193 (CCXLVI-30) de dicho C. E. M. A.".

De este modo, el legendario Pedro nos llega a través de la historia, pero la inmortalidad la encontrará en la leyenda y la literatura. Son siglos de oralidad y escritura que hicieron de Pedro Urdemales un personaje que transita con la misma desenvoltura y desenfado, por el relato oral recogido en el folclore hispanoamericano y por la literatura en diversas obras de teatro y narraciones que nos cuentan sus aventuras trapaceras y fantásticas. Porque Pedro Urdemales es, esencialmente, un trapacero, ese personaje que "con astucias, falsedades y mentiras procura engañar a alguien en un asunto", tal como define la RAE el concepto. Y en el Vocabulario de Refranes, del Maestro Gonzalo Correas, escrito en el primer tercio del siglo XVII, se lee: "Pedro de Urdimalas. (Asf llaman a un tretero; de Pedro de Urdimalas andan cuentos por el vulgo de que hizo muchas tretas y burlas a sus amos y a otros); (p. 389, c. 2); y antes, a la p. 287, c. 1, trae este refrán: "Dice Pedro de Urdemalas, que quien no tiene ovejas no tiene bragas" (citamos por el libro de Ramón A. Laval, Cuentos de Pedro Urdemales, Imprenta Cervantes, Santiago de Chile, 1925, p. 6). Ahora, en la segunda edición de la obra editada en Madrid, 1924, p. 628, leemos: "Es tenido por un mozo que sirviendo hizo muchas burlas a los que sirvió".

En el mismo libro de Laval aquí citado, se encuentra una generosa referencia bibliográfica sobre el pícaro personaje, que incluye diccionarios y otros estudios. La enciclopedia Wikipedia, por su parte, nos ofrece también una apreciable bibliografía. Nosotros nos hemos detenido en dos: la de Gregorio Argaiz (Población eclesiástica de España, 1669) y la de Juan Ferreras (Synopsis historica chronologica de España, 1716). Ambos estudios lo identifican con el líder bagauda Burdunello, que luchó a fines del siglo XV en Zaragoza contra el rey Alarico II. Con el término "bagauda" se aludía a los integrantes de numerosas bandas que participaron de revueltas ocurridas en Galia e Hispania durante el Bajo Imperio y continuaron desarrollándose hasta el siglo X. La leyenda de Pedro Urdemales comienza a gestarse en estos episodios registrados por Argaiz y Ferreras: "Supuefto lo dicho, y aviendo de explicar quien fueffe efte, de quien hemos hecho tanta relacion. Digo que fe llamo el Capitan Pedro Burdimala, Vafeo le llama Burdunelo, Morales Burdunelo". Advierto al lector que el texto de  Argaiz ofrece algún grado de dificultad en su lectura que puede llevar a cometer algún error de transcripción.

No ocurre lo mismo con el texto de Ferreras: "Por efte tiempo, con artificios, y engaños, un hombre llamado Pedro, en Zaragoza, empezó a folevarfe contra los Godos, que la dominaban, levantando gente para mantenerfe en la tyrania". La descripción de Ferraras ha perdurado en el tiempo: "artificios y engaños" son atributos-símbolos de Pedro Urdemales, tal como lo reconocemos en América luso-hispana, donde el personaje entró a la cultura popular a través del relato oral y el folclor, con sus historias en que la ficción como invención dentro del cuento, se confunde con la realidad del relato que se identifica con la realidad que el lector entiende como tal, pero que también es ficción. Los "artificios y engaños" de Pedro Urdemales envuelven desde al más humilde campesino hasta personajes eclesiásticos y de palacios reales, para situarnos en el plano solo de la "realidad". A algunos, la avaricia los obnubila; a otros, el pecado de la gula los pierde; y no faltan los ingenuos cuya candidez los hace presa fácil del pícaro personaje. Sus historias, narradas en un solo episodio o en relatos que reúnen más de un episodio, toman los rasgos socioculturales de la región que las ha acogido y hecho suyas.

Lo curioso en la vida literaria de Pedro Urdemales radica en que, a pesar de su origen histórico peninsular, sus aventuras lo hicieron famoso en América y no en España. Más aún, su nacimiento legendario, alejado del registro histórico "quarta parte campum de la Cavalleria et campum de Petro Urde malas", se encuentra, según la leyenda, en Chile: "He aquí como vino al mundo Pedro Urdemales, nacido sobre correntosas aguas, para dar más tarde un ejemplo de picarescas aventuras". Nació a orillas del río Maule, en su ribera izquierda, en una humilde choza, en cuanto el aguacero todo lo llevaba. La madre de Pedro, Petrona, era la más "gruesa y fea", de las cuatro mujeres que se encontraban en la choza, "de rostros carbonizados y de formas rechonchas como el círculo de tinajas borreras". Las citas corresponden a Historia de Pedro Urdemales, por X. X., Yungay, Imprenta de La Unión, 1885, en memoriachilena, Biblioteca Nacional de Chile. Las fauces del río Maule no perdonan a nadie, pero el niño es salvado por su padre de nombre también Pedro. ¿Fecha de nacimiento?: 23 de junio de 1801, cuando "las sombras de la tarde caían sobre la faz de la húmeda tierra". Miseria y río marcaron el nacimiento del Lazarillo de Tormes. Miseria y río marcaron el nacimiento de Pedro Urdemales.

La leyenda, se impone a la historia. Ya lo dijo Aristóteles en su Poética, Capítulo IX, cuando distingue entre historiador y poeta: "La diferencia reside en que uno relata lo que ha sucedido, y el otro lo que podría haber acontecido. De aquí que la poesía sea más filosófica y de mayor dignidad que la historia, puesto que sus afirmaciones son más bien del tipo de las universales, mientras que las de la historia son particulares". Pedro Urdemales es por sobre toda consideración histórica, pura poesía popular expresada en leyendas y relatos tanto "reales como fantásticos", que tomaron las características socioculturales y lingüísticas de los pueblos americanos, pero consagrados también en los clásicos españoles como Miguel de Cervantes y su comedia Pedro de Urdemalas, publicada en 1615, el año en que moría don Quijote en el momento en que Alonso Quijano recuperaba la cordura. Y Calderón de la Barca escribe El gran mercado del mundo, auto cuya fecha se desconoce, aunque se supone escrita entre 1636 y 1638. Es una obra teatral alegórica en que la Culpa se traviste en Pedro Urdemales con el propósito de confundir, engañar y tentar a las personas en el mercado de la vida. La relación entre ambos personajes que en la obra son uno solo, se encuentra en el análisis etimológico del término "escándalo". La "Culpa-Pedro", el personaje, será la "piedra" que obstaculiza, "la piedra en el zapato". No la "Piedra-Pedro" de la alegoría:

"El nombre que he de tomar / (pues es corriente doctrina, / que por la oposición tengo / cuantos a Dios se le aplican) / será Piedra; que si Él, / la piedra preciosa y rica, / es fundamental, y a mí / escándalo me apellidan / doctores, seré la piedra / del escándalo y la ruina" (texto citado por Albert Arribas en Una opinión profana sobre el gran mercado del mundo (Libro en prensa), en Compañía Nacional de Teatro Clásico INAEM- Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a propósito de la obra de Calderón de la Barca, temporada 2019-2020). La Culpa, antes de convertirse en Pedro Urdemales, examina con rigurosidad filológica el término "escándalo" que, como señala Arribas, proviene del término griego con que se designaban las piedras que dificultaban el paso en un camino, y que pronto se utilizó para referirse a una trampa u obstáculo para hacer caer a alguien". Y la Culpa así lo entiende; así se autodefine: "y a mí / escándalo me apellidan / doctores, seré la piedra / del escándalo y la ruina".

Esta "piedra" que simboliza a la "Culpa-Pedro" del escandaloso Urdemales, no es la "Piedra-Pedro", el juego etimológico bíblico. Pedro nace del latín "petra", cuya forma masculina es "Petrus", derivado a su vez del griego "Pétros" que significa "piedra, roca". Según la tradición, Simón Pedro, fue nombrado conductor de la Iglesia Católica con las palabras de Cristo: "Tú eres piedra, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia".  Como dice la Culpa en el texto citado: "El nombre que he de tomar / (pues es corriente doctrina, / que por la oposición tengo / cuantos a Dios se le aplican) / será Piedra; que si Él, / la piedra preciosa y rica, / es fundamental [...]". Nuestro Pedro, no "la piedra preciosa", fue también personaje recurrente en el teatro de Juan de la Encina, Lope de Rueda y Juan de Timoneda. En 1557, lo encontramos en Viaje de Turquía, la Odisea de Pedro de Urdemalas, anónimo, pero atribuido a Cristóbal de Villalón y que el lector encuentra en Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Es decir, Pedro Urdemales tiene un extenso pasado clásico, consagrado por diversos autores del Siglo de Oro español, antes de desembarcar con los navegantes descubridores y colonizadores en tierras americanas, donde se convirtió en leyenda.

¿Cuántos nombres tiene Pedro Urdemales? Fue la pregunta con que comenzamos nuestro trabajo. El nombre propio es "el príncipe de los significantes" ha dicho Roland Barthes. Es decir, un signo que percibimos a través de los sentidos y cuya semiosis está determinada por la cultura en que se encuentra. Así ocurre con Pedro de Urdemalas, en cuyo nombre original yace el sentido de "urdir" negativamente, si nos atenemos a "mala" según lo define la RAE: "de valor negativo", "que se opone a la lógica o la moral", "de mala vida y comportamiento". Un nombre, entonces, asociado a los valores negativos del ser humano, pero también poseedor de rasgos que la cultura popular valora, como la astucia para sobrevivir y ascender socialmente. En Chile, como en América Latina las "aventuras de un pillo como Urdemales no podían dejar de tener una aceptación más que universal. Así, durante todo el siglo XIX y la primera mitad del XX el país estaba lleno de personajes como él, que vagaban por el país sin más fortuna que la ropa que llevaban puesta, la astucia y el sentido de oportunidad" (El Centro, "Pedro Urdemales ¿Sanclementino?", domingo 3 de diciembre de 2006).

Con el nombre de Pedro Urdemales se le conoce también en México y Guatemala. Pero, en El Salvador, es Pedro Ardimales, en cuanto que en Puerto Rico es Pedro Animala. Y Perurimá en Paraguay. Por su parte, en Argentina, Bolivia, Colombia, Panamá, Perú y Venezuela, se le conoce como Pedro Rimales. Uruguay ha sido generoso con el pícaro personaje, pues le tiene tres nombres: Pedro Urdimal, Pedro Ordimán o Pedro Malasartes. Con este último nombre se le conoce también en Brasil (enciclopedia Wikipedia). Es un nombre "motivado", como lo llamamos en semiótica, un ícono, porque tiene cualidades en común con aquello que representa. Pero también es un símbolo en cuanto, como en el caso del personaje Pedro Urdemales, puede representar a una clase de personas. El nombre propio como dicen los hermanos Claude y Robert Marty, "produce efectos que sobrepasan el individuo singular". Para Charles Peirce, la generalidad del nombre propio "es de apertura, posibilidad de generación infinita de significaciones" (La Semiótica. 99 respuestas, Edicial, 1992, preguntas 76 y 77). Y la semiosis de Pedro Urdemales es rica, independiente del nombre con que se le conozca en cada contexto cultural donde viva sus trapaceras andanzas. Como dice María Inés Palleiro (Universidad de Buenos Aires-CONICET), en Itinerarios narrativos de Pedro Urdemales: oralidad, escritura y tradición literaria: "En el aspecto compositivo, los relatos se caracterizan por su riqueza episódica, teñida con matices de culturas autóctonas".

La riqueza semántica del personaje construye en el universo latinoamericano un hipertexto de lenguas y culturas que enriquecen su literatura no solo mediante narraciones y relatos folclóricos, sino también a través de innumerables estudios académicos y publicaciones varias, que lo abordan desde diversos ángulos críticos e investigativos. En Argentina lo encontramos en la Encuesta Folklórica de 1921, en Cuentos y leyendas populares de la Argentina (10 tomos), de Berta Vidal de Battini y en los trabajos de Susana Chertudi, como por ejemplo Los cuentos de Pedro Urdemales en el folklore de Argentina y Chile. En Paraguay encontramos PERURIMA HA VYRORIMA REKOASAKUE, 2011 - CUENTOS DE PERURIMA - Por FÉLIX DE GUARANIA, seudónimo de Félix Giménez Gómez. A continuación, mostramos la primera estrofa de la Introducción, en guaraní y su traducción en español:

"ÑEPYRUMBY: I: Heta árama aiko aguyguy, / Ndojeíri ko che / akãgui, / Mamo aimehápe aimehágui / Che ñe'ãre opovyvy. ("INTRODUCCIÓN: i: Ha mucho que deambulo, / permanece en mi mente, / en el sitio donde estoy / me taladra la cabeza". El texto de Félix de Guarania presenta un pequeño prólogo de Osvaldo González que ofrece algunas particularidades del personaje dentro de este contexto cultural, como defensor de los pobres, por ejemplo: "La mayoría de sus desmanes lo hace contra personas odiadas por el pueblo: la autoridad constituida (el juez, el gobernador, el cura), de tal manera que representa para sus humildes congéneres un rebelde anárquico, un defensor de los pobres contra las arbitrariedades del poder". Pero "Perurimá puede estar engañándonos", nos dice Domingo Adolfo Aguilera en PERURIMA REKOVEKUE (AVENTURAS DE PERURIMA): "En lo que coincidiríamos unánimemente es en que Perurimá es auténticamente paraguayo, como la mandioca o el tereré. Pues habla nuestra lengua, es un campesino, come nuestra comida, se viste como nosotros, comparte todos nuestros gustos, fobias y modales. Pero, ¡cuidado!, Perurimá puede estar engañándonos".

En Chile, la leyenda de Pedro Urdemales se confunde con la realidad, o la realidad se trasciende a sí misma y se hace ficción. En San Clemente, la más extensa comuna de la Región del Maule, zona central del país, los sanclementinos declaran que el "huaso ladino, de labia privilegiada" nació ahí. Y los socios del San Clemente Social Club, fundados en una investigación que reunió diversas fuentes bibliográficas como Miguel de Cervantes, Miguel A. Laval y Oreste Plath, hicieron llegar al Consejo Municipal una carta, solicitando que Pedro Urdemales sea declarado "hijo ilustre" de la comuna. La carta señala, además, que Pedro "nació en una choza situada en la ribera izquierda del caudaloso Maule, hacia la cordillera la noche del 23 de junio de 1701". La información del citado diario El Centro yerra en el año, que es 1801, como vimos en Historia de Pedro Urdemales, de X.X., de 1885. Julio Cortázar, como muy bien lo recordaba en su momento el académico de la Universidad Católica del Maule, Roberto Cabrera, Licenciado en Letras y Magíster en Literatura, planteaba la relación entre la realidad real y la realidad creada: "la realidad creada se está entrometiendo en la realidad real y eso es muy bonito, es un gesto muy bello que revela la presencia muy fuerte de la literatura como expresión humana más que como expresión artística".

La carta enviada por estos sanclementinos, que hace del personaje literario una realidad que también lo trasciende y lo eleva a la categoría de "hijo ilustre", no es la única en la vida real o ficticia de Pedro Urdemales. Mateo Alemán, el autor del Guzmán de Alfarache, una de las tres novelas ejemplares de la picaresca española con El Lazarillo de Tormes y El Buscón, le envió una carta a Miguel de Cervantes, fechada en Sevilla el 20 de abril de 1607, sobre la "engañosa deidad de la Fortuna", en la que menciona al legendario Pedro: "Puédese a voz viva publicar por el universo que ella no da favor más que a aquéllos que afeitan la fealdad de su mal vivir con mucho artificio. A éstos da oídos con gran llaneza y afabilidad: alienta a los inorantes para que se gallardeen con su mesma inorancia, saca sanos de todas las pendencias a los perdonavidas y manjaferros, dineros da al que de puro miserable y mezquino es un pan y ensalada, a los entremetidos y trafalnejas les da materia en que cebar sus deseos de bollicio, a los lebrones da cabida en el mundo como si fueran valientes, a los grajos les facilita ajenos oídos que escuchen sus parlerías, los Pedros de Ordimalas, encuentran por ella felicidad en sus engaños y cautelas [...]. Mucho es de sentir que tan corrompido ande el mundo por el buen parecer de Doña Fortuna" (Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes).

La relevancia histórico-literaria de Pedro Urdemales en el ámbito latinoamericano, trasciende la publicación de sus cuentos adaptados a la realidad social y cultural de cada país, a la investigación académica y a la propia traducción a lenguas autóctonas, como vimos en Paraguay. Ha inspirado, además, estudios relacionados con profesores becados, para aprehenderlo desde una perspectiva multidisciplinar que comprenda, no solo el estudio del personaje, sino también el aprendizaje y perfeccionamiento de la lengua española: "Considerando a importância do caráter dialógico entre a literatura, o ensino de línguas e a educação literária, a partir de uma perspectiva multidisciplinar ampla, nasceu a presente proposta da elaboração desta apostila em língua espanhola intitulada: "Guía de estudio sobre Pedro Urdemales - Selección de algunos cuentos y desarrollo de actividades didácticas" (2020- 2021)". Y luego, el documento nos dice: "A segunda parte da apostila, tem como objetivo apresentar uma seleção de alguns contos de Pedro Malasartes, visando sua leitura e compreensão em espanhol, e propõe o desenvolvimento de atividades didáticas com a intenção de um aproveitamento curricular e incentivo da literatura hispânica em sala de aula" (Universidade Federal de Alfenas - UNIFAL-MG. PROGRAMA DE RESIDÊNCIA PEDAGÓGICA|EDITAL CAPES nº 01/2020 SUBPROJETO RP/LETRAS ESPANHOL.

¿Cuántos nombres tiene Pedro Urdemales? Literariamente el nombre propio tiene la importancia de su "hipersemanticidad", como señala Roland Barthes. Esa "posibilidad de generación infinita de significaciones", como lo dijo Peirce. Ese ser uno y muchos al mismo tiempo, como lo es el legendario personaje cuya historia, leyenda y literatura se cruzan y entrecruzan a través de los siglos, en relatos, estudios e investigaciones que, como su nombre, construyen también un hipertexto social y cultural de nuestra América Latina siempre imaginativa y creadora, y en la que la realidad convive naturalmente con los mundos ficticios que ella fecunda. Ya lo dijo Gabriel García Márquéz en su discurso al recibir el Premio Nobel de Literatura.

Pedro Urdemales y todos sus nombres es uno de estos personajes fabulosos.

 

ALEJANDRO CARREÑO T.

Profesor de Castellano, magíster en Comunicación y Semiótica,

doctor en Comunicación. Columnista y ensayista" (Chile)

 

Archivo
2026-06-23T14:12:00