Shakespeare en “Un Mundo Feliz”, de Aldous Huxley
Alejandro Carreño T.
Contenido de la edición 16.04.2026
En su artículo "Sobre los clásicos" (Otras Inquisiciones, 1952, en Obras Completas II, Emecé, Barcelona, 1996, p. 151), Jorge Luis Borges escribe: "La gloria de un poeta depende, en suma, de la excitación o de la apatía de las generaciones de hombres anónimos que la ponen a prueba, en la soledad de sus bibliotecas". Cita que encierra, sin duda, el íntimo acto de la lectura. Y para confirmar su propia afirmación, en el poema "Un lector" de su libro Elogio de la sombra (1969), en el mismo tomo II de la citada Obras Completas, escribe el poeta: "Que otros se jacten de las páginas que han escrito; / a mí me enorgullecen las que he leído" (p. 394). Los textos borgianos echan por tierra la opinión que muchos autores tienen acerca de qué entendemos por un escritor clásico. Mark Twain, un clásico de la novela juvenil (Las aventuras de Tom Sawyer, 1876; El príncipe y el mendigo, 1881 y su inolvidable Las aventuras de Huckleberry Finn, 1884, entre otras), decía que "Un clásico es algo que a todo el mundo le gustaría haber leído y nadie desea leer". O esta otra cita suya: "Un libro que se elogia y no se lee". Y otro clásico escritor y filósofo, admirado por Borges, G. K. Chesterton, decía "que un gran clásico es un hombre que se puede elogiar sin haberse leído" (citamos por Paulo Rónai, Dicionário Universal de Citações, Círculo do Livro, São Paulo, 1985). La traducción del portugués nos pertenece.
Al respecto, quiero señalar que la versión de la novela de Huxley que usaremos para este trabajo es la brasileña Admirável Mundo Novo, con un prefacio del autor que, por primera vez, luego de veinte años, se traduce a la lengua de Machado de Assis, y se publica ahora. En este prefacio Huxley justifica los motivos que lo llevaron a imaginar el futuro tal como lo describe en su novela (Editor Víctor Civita, Abril Cultural, São Paulo, 1980). Le dejaremos también al lector una versión en español (VE) y otra en inglés (VI) de las cuales solo mencionaremos las páginas donde se encuentre la cita de la versión en portugués. (Un Mundo Feliz, EDICIONES DEL SINDICATO NACIONALDE TRABAJADORES DEL INFONAVIT, México, D. F., mayo de 2014. Transcripción de la 3ª. edición de Grupo Editorial Tauro, 1978: Espartaco Ríos Hernández). Y la versión inglesa de Brave New World a cargo de Harper & Row Publishers, New York and Evanston, 1932, 1946, United States of America.
Volvamos a Borges y a su primer texto citado en este trabajo, "Sobre los clásicos". Qué es un "clásico" para él: "Clásico no es un libro (lo repito) que necesariamente posee tales o cuales méritos; es un libro que las generaciones de los hombres, urgidas por diversas razones, leen con previo fervor y con una misteriosa lealtad", con el que termina su artículo. Shakespeare responde a esta definición borgiana del concepto, en cuanto Huxley es uno de los hombres "urgidos" que, por alguna razón, hizo una lectura envolvente del poeta y dramaturgo inglés, como lo demuestra su Un Mundo Feliz o Admirável Mundo Novo. El capítulo 8 de la novela será nuestro punto de partida. Este capítulo corresponde a lo que podríamos llamar la segunda mitad de la narración (capítulos 7 a 9), y presenta a John el Salvaje, personaje esencial para el desarrollo y desenlace de Un Mundo Feliz o Admirável Mundo Novo. John el Salvaje no solo es el personaje distinto que se rebela contra el sistema que programa el "mundo feliz" y sus protocolos inhibidores de la libertad, sino que ha leído a Shakespeare, un viejo ejemplar de las Obras Completas de William Shakespeare, que él encuentra cuando tenía doce años, y que su madre, Linda, le aconseja leer para que continúe practicando la lectura, aunque se trate de tonteras. Un libro "Não civilizado".
"Era grosso e parecía muito velho. A encadernação tinha sido roída pelos ratos; algumas das páginas estavam soltas e amassadas" (p. 163); (VE p. 99) (VI pp. 155 y 156). De este modo, el lector tiene tres versiones de la novela de Huxley que puede cotejar, y acompañar de qué manera la presencia de la tragedia shakesperiana transita por la narración de Un Mundo Feliz. En ese momento, John abre el libro al azar y lee: "Oh! Não mais viver / no fétido suor de um leito sujo, / Imerso em corrupção, acariciar e amar / na pobreza imunda..." (p. 164); (VE p. 99); (VI p. 108). La cita que comentamos se encuentra en Hamlet. Nosotros usamos la versión inglesa THE WORKS OF SHAKESPEARE THE TRAGEDY OF HAMLET, LONDON, 1899. Hamlet, III, 4, p. 142. John siente que las palabras se dirigen a él, palabras mágicas que superaban las de Mitsima: "uma terrível e bela mágica sobre Linda, sobre Linda ali deitada roncando, com a xícara vazia no chão ao lado da cama, sobre Linda e Popé, Linda é Popé. / Ele odiava Popé cada vez mais" (p. 164).
Pero, ¿en qué momento de la narración el título de la novela Brave New World, se le aparece al lector de habla inglesa, de portugués Admirável Mundo Novo, o de español, Un Mundo Feliz? Debemos ir al final del capítulo 8. Bernard le pregunta a John si le gustaría viajar a Londres. John está radiante de felicidad: "Pensar que poderei realizar o que sonhei por toda a vida. Você conhece o que Miranda disse? [...] - Oh maravilha! -dizia; e seus olhos luziam, o rosto corado se iluminou - Quantas criaturas adoráveis há aquí! Como é bela a humanidade! (p. 172); (VE p. 105; (VI p. 113). John ha citado a Miranda, pero Bernard no sabe quién es ella. Miranda y La Tempestad no pertenecen "al mundo feliz" en el que no existe la infelicidad. Bernard no ha leído a Shakespeare, ni lo leerá. La edición brasileña que usamos para este trabajo parte con esta cita de The Tempest: "Oh, Wonder! How many googly creatures are there here! How beaouteous mankind is" O BRAVE NEW WORLD that has such people in't it". El lector puede revisar el Acto V, escena I, p. 275, de la interesante versión crítica a cargo de Virginia Mason Vaughan y Alden Y. Vaughan.
Con todo, la simple lectura de esta escena, no nos explica el porqué del título, ni el original ni menos sus traducciones. Más aún, Harold Bloom en su Shakespeare. La invención de lo humano (Editorial Norma S.A., Bogotá, 2008), en el capítulo dedicado a La Tempestad comenta: "La Tempestad es más la obra de Ariel que de Calibán, y mucho más la de Próspero. Sin duda Próspero hubiera sido un título mucho más adecuado que La tempestad, lo cual me lleva a lo que me parece el verdadero misterio de la obra" (p. 813). El misterio de Bloom permanecerá en las páginas de su ensayo, aunque advierto al lector que no comparto en absoluto sus razones para considerar "Próspero" como el título más pertinente. De cualquier forma, Huxley fue uno de esos hombres "urgidos", como dijo Borges, que por alguna razón leyó con "previo fervor" y "misteriosa lealtad" a Shakespeare, como John a sus doce años. John no conoce el "mundo feliz", ese que se encuentra en Londres, el "Mundo Feliz" que Mustapha Mond, quien lo controla, quiere hacer creer a John los valores que hacen la felicidad de esa sociedad. La belleza, por ejemplo, lleva a la tristeza y esta perturba el desequilibrio de la persona. El pensamiento humanista es reemplazado por el científico, que es controlado por el sistema. En el "Mundo Feliz" el arte ha sido erradicado y la religión también, pues provoca inestabilidad.
Pero John era un "salvaje" que detestaba la falta de humanidad de ese "mundo feliz", en el que la ciencia y las máquinas determinaban el comportamiento humano de acuerdo con las normas impuestas por el sistema. ¿De qué manera, entonces, el título se identifica con la obra? Es una pregunta que muchos se han hecho y que debemos dilucidar, o por lo menos, intentarlo. Otro aspecto relevante y que se relaciona directamente con el título de la novela, tiene que ver con el personaje que en su deslumbramiento por lo que observa a su alrededor, exclama su admiración por ese mundo. Admiración que Huxley recoge y titula su famosa novela: Admirável Mundo Novo; Un Mundo Feliz; Brave New World. Roland Barthes, citado por Claude y Robert Marty en La Semiótica. 99 respuestas, se refiere al título como un "operador de marca", que tiene "como función marcar el comienzo del texto; es decir, constituir el texto como mercancía" (Edicial S.A., Buenos Aires, 1992, p. 189). Para los hermanos Marty, "el título es el comienzo de la semiosis de la interpretación del texto" (p. 190). Por su parte, Umberto Eco, citado en la misma página 190, opina que "el título debe guardar un poco de misterio, sin proporcionar demasiados indicios al lector". Sin duda el título es la antesala de la obra, la puerta que sirve de entrada al lector al mundo ficticio, o no ficticio, que le espera. Roland Barthes lo llama de "aperitivo". Una metáfora apropiada para internarse por ese mundo incierto y misterioso que es toda obra literaria.
En cualquiera de las tres lenguas aquí citadas, el título no deja de sorprender al lector, más aún que deriva de un texto en el que el propio título ha sido cuestionado, y el personaje que le da vida, Miranda, hija de Próspero, no tiene la trascendencia de otros personajes como su padre, Ariel o Calibán. Hay un misterio en todo esto, diría Umberto Eco. Una ironía que envuelve al título y que se desvela en el último capítulo de la novela. Es el capítulo 18. La metáfora de un mundo donde reina la felicidad, se choca con la dramática muerte de John, el Salvaje, dominado por un "mundo feliz" que ha invertido los valores que él, justamente, odiaba: "-Rameira! - O Selvagem atirou-se sobre ela como um louco. - Doninha! - Como um louco, pôs -se a surrá-la com o chicote de cordas finas" (p. 309); (VE, pp. 188-189); (VI, p. 309). John ha perdido el sentido de la humanidad, que lo distinguía de ese "mundo feliz", carente de amor, de sensibilidad y de Shakespeare. Un mundo permisivo, fingido y distópico controlado por el Soma, la droga de la felicidad: "Os curiosos os rodearam ávidos, aos empurrões e atropelos como porcos ao cocho. / --Oh, a carne! -- O Selvagem rangeu os dentes. Desta vez foi em seus ombros que o chicote golpeou - Morra, morra!" (p. 309); (VE, p. 189); (VI, p. 309). La última presencia de Shakespeare en Un mundo Feliz, se encuentra inmediatamente en las líneas anteriores al párrafo citado: "Tortura, luxúria, tortura", traducción del inglés "Fry, lechery, fry!" (Trouilus and Cressida, Folger Shakespeare Library, Edited, by Barbara A. Mosat and Paul Werstine , p. 223) que la edición en español que usamos traduce como "-¡Quema, lujuria, quema!".
"'Tis new to thee" (p. 275) ("Para ti isso é novo"; "Es nuevo para ti"), le dice Próspero a Miranda, cuando esta, maravillada, exclama: "Quantas criaturas adoráveis há aquí! Como é bela a humanidade! (En internet se encuentran varias versiones de The Tempest en español y portugués que el lector podrá consultar, yendo al Acto V, escena I). Del mismo modo es nuevo para John el Salvaje ese "mundo feliz" que él desconocía y que él ansiaba conocer, pero que termina, como dijimos, consumiéndolo. Admirável Mundo Novo, Un mundo Feliz o Brave New World, desafía al lector a una lectura acuciosa de la novela, sobre todo a partir del capítulo 8, que fue nuestro punto de partida para este trabajo, y donde se aparece Shakespeare por primera vez en la novela. Seguramente el lector se preguntará por qué utilicé esta edición en portugués de la novela de Huxley. La razón radica, precisamente, en que ella registra las diversas obras shakesperianas presentes en Admirável Mundo Novo (no conozco otras ediciones, ni en español ni en portugués que ofrezcan esta riqueza bibliográfica e interpretativa de Un Mundo Feliz, desde la obra del dramaturgo inglés).
Comentamos el final de la novela y el destino del personaje central, pero no advertimos que este destino comienza su camino en un episodio que se desarrolla en al capítulo XIII, en el que John actúa con una violencia semejante al cruel castigo dado a Lenina, su amor, y que culminará con su propio suicidio. Ella es el amor que John entiende desde valores inexistentes en el "mundo feliz" de Lenina, que rechaza con vehemencia el matrimonio y fomenta el amor libre. En el "mundo feliz" no hay ataduras románticas ni amarras formales: "Ouça, Lenina, em Malpais as pessoas se casam [...]. --Para sempre. Prometem-se viver juntos para sempre. / --Que idéia horrível! - Lenina estava francamente escandalizada" (p. 232); (VE, p. 141); (VI, p. 228). John responde al escándalo de Lenina con Shakesperare: "Ultrapassando o brilho externo da beleza, / O espírito se renova mais depressa / Do que o tempo que o sangue leva a decair" (p. 233). La cita corresponde a Troilus and Cressida, Acto III, 2, p. 131: "Outliving beauty's outward, with a mind / That doth renew swifter than blood decays!". Lenina no comprende y pregunta "cómo". Shakespeare también, responde John. Dos mundos diferentes que dialogan sin comprenderse.
John enfatiza sus valores morales y principios recurriendo nuevamente a Shakespeare: "Se lhe romperes o nó virginal / Sem ter cumprido as santas cerimônias / em seu ritual completo e sagrado..." (p. 233), que corresponde al Acto IV, I de The Tempest: "If thou dost break her virgin - knot before / All sanctimonious ceremonies may / With full and holy rite be ministered..." (p. 243); (VE, p. 71). Pero Lenina no lo comprende: "Fale com senso. Não posso compreender uma palavra do que você diz". El diálogo y las citas de Shakespeare son la antesala de la escena violenta que encontraremos en el comentado capítulo XVIII. Una escena provocada por el intento de seducción de Lenina. Pero John reacciona de manera violenta, pues siente ultrajados sus principios y valores aún no contaminados por el "mundo feliz": "E como se tivesse despertado pelo seu grito, pegou-a pelos ombros e sacudiou-a. -Prostituta! - gritou. -Prostituta! Rameira impudente!" (p. 237). La reacción de John responde a otra de sus lecturas shakesperianas. O de Huxley, si el lector prefiere: "Impudent strumpet!", exclama Otelo. La escena continúa con la defensa de Desdémona: "By heaven, you do me wrong" (Othello, The Moor of Venice, Acto IV, 2. START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK 1531). La versión en español que usamos de Otelo El Moro de Venecia es la de Imprenta Nacional, 2012, Editorial Digital, traducción de Marcelino Menéndez y Pelayo, Costa Rica.
Por eso, el capítulo XIII es extraordinariamente relevante para comprender el destino último de estos personajes y desnudar, al mismo tiempo, la miseria moral de ese "mundo feliz". John no solo insulta a Lenina, también la golpea: "O selvagem empurrou-a con tanta força que ela tropeçou e caiu. - Vá - gritou ameaçador, de pé ao seu lado - saia de minha frente ou eu a matarei" [...]. - Ele cerrou os punhos [...]. Olhando por cima do ombro esquerdo ela pôde ver distintamente a marca de uma mão aberta que ressaltava vermelha na carne clara" (pp. 237-238); (VE, p. 144); (VI, p. 232). El Salvaje iba y venía de un lado a otro por la sala gritando, en cuanto las palabras de Shakespeare aparecían mágicamente en sus gritos desaforados: "caminhava ao som do rufar e da música das palavras mágicas. A cambaxirra e a mosca dourada entregam-se à luxuria às minhas vistas" (p. 238). La cita corresponde a la escena 6, Acto IV de King Lear: "The wren goes to't and de small gilded fly, / Does lecher in my sight". La última página de la novela encierra el recuerdo, el arrepentimiento y la muerte. La contradicción moral del propio personaje que confunde al lector:
"Entorpecido de soma e esgotado por um prolongado frenesi de sensualidade, o Selvagem estava deitado nas urzes. O sol já estaba alto quando acordou. Ficou deitado um momento, piscando, ofuscado pela luz; depois lembrou-se súbitamente de tudo - de tudo / -Oh meu Deus, meu Deus! - Cobriu os olhos com a mão" (p. 310). ¿Cómo entender el comportamiento de John, entre su humanidad y su salvajismo que termina consumiéndolo? Una cuestión que el propio Huxley abordó en el prefacio: "[...] parece conveniente citar ao menos o defeito mais serio da estória, que é o seguinte: oferecem-se apenas duas alternativas ao Selvagem: uma vida insana na Utopia, ou a vida de primitivo numa aldeia de indios, mais humana em certos aspectos, mas em otros, pouco menos excêntrica e anormal". Es decir, la utopía de un "mundo feliz" dominado por el Soma, la droga de la felicidad y la vida en una aldea indígena, Malpaís, con trazos de humanidad, pero "excéntrica y anormal". Huxley comenta que cuando escribió la novela, la idea de darle al ser humano la posibilidad de escoger entre la "insanidade de um lado e a demência de outro", era una de las que más le divertían y la "considerava com possibilidade de ser verdadeira". ¿Arrepentimiento de Huxley? Puede ser, pues inicia el prefacio hablando del "remorso crônico". (El lector puede leer el prefacio en español en la siguiente página de internet: El rincón de mis desvaríos).
El "remordimiento crónico". El arrepentimiento por haber realizado algo indebido; o como señala la RAE, la Inquietud, ese "pesar interno que queda después de realizar lo que se considera una mala acción". Y sin titubeos, nos dice: "Se você se comportou mal, arrependa-se, faça as correções que puder e dedíquese à tarefa de portar-se melhor da próxima vez". Si así es en la vida real, ¿cómo opera el "remorso" en el arte? Huxley señala que "a arte também tem a sua moralidade, e muitas das regras dessa moralidade, são as mesmas da ética comum, ou ao menos análogas a elas. Por exemplo o remorso é tão indesejável em relação à nossa má arte quanto em relação ao nosso mau comportamiento". Admirável Mundo Novo juega con John, lo muestra incorruptible, aferrado a sus principios y valores que paradójicamente lo revelan como un "salvaje" y lo distinguen, en consecuencia, del "mundo feliz", dominado por el Soma de la felicidad de una sociedad prohibida de pensar, porque tanto su pensamiento como su cuerpo no son libres, libertad entendida como la entiende John y seguramente el lector. Una sociedad prohibida de ser infeliz. ¿Cómo entender la felicidad, si no se comprende la infelicidad, sin haberla vivido como cualquier ser humano?
Pero la novela juega también con el lector, que acompaña al personaje y decepcionado, tal vez, lo ve convertido en un remedo de ser humano, agresivo, violento, abusador, borracho de Soma, lujurioso y suicida. Entonces qué, se preguntará el lector. Huxley nos ofrece una tercera alternativa: "De volta ao futuro... Se eu tivesse de reescrever agora o libro, daría uma terceira opção ao Selvagem. Entre as alternativas de seu dilema -- a utópica e a primitiva, colocaría como terceira escolha a sanidade - já de fato possível, até certo ponto, numa comunidade de exilados e refugiados do Admirável Mundo Novo" (p. 13). Pero la novela sería otra. John no sería un salvaje y Shakespeare dejaría de tener todo el sentido que tiene para el personaje y para el lector, que ve en él la redención de John.
El suicidio de John es la consecuencia de su propio "remorso" y, con certeza, del "remorso" de Aldous Huxley.

ALEJANDRO CARREÑO T.
Profesor de Castellano, magíster en Comunicación y Semiótica,
doctor en Comunicación. Columnista y ensayista" (Chile)
Imagen: tapa de la primera edición inglesa, publicada en Londres en 1932 por Chatto & Windus